domingo, 19 de marzo de 2017

Capítulo 5: Nuevas relaciones y arreglemos las cosas

Las nubes de alivio y de felicidad se explotaron fácilmente ante ese chillido, angustioso.

Todo el mundo, olvidando lo que hacían, giraron. Ese sexto sentido, la sangre de héroe ardió alerta. Todos los ojos miraron a la mediana de los trillizos.

-¡LOS VOY A MATAR!-.

Daniela rio un poquito entre sus lágrimas, quizás que abran hecho para enojar a Lizie                       

Luke se giró a su prima, curioso - ¿qué sucede pecas?-.

 La más tranquila de los trillizos estaba lanzando cosas verdes fuera de su bolso... Extrañamente verde. Conste, antes era rojo...

-¡Me han pintado toda la ropa de verde!-lanzó proyectiles a sus estúpidos hermanos. Ellos sabían cuál era su punto débil ¡los detestó en ese momento!

Ambos chicos salieron corriendo lo más rápido que pudieron, la broma era chistosa, pero cuando su hermana estaba así se molesta era peligroso

Daniela aprovecho la situación para alejarse de Giles y esconderse bajo la mesa de bocadillos

Lizie dejó sus cosas hechas un desastre, lo que quería era ahorcar a Skai y Evan de una buena vez, -¡vengan aquí, cobardes!-su grito de guerra no era convencional, pero lo valía

Giles, saliendo de su estupor, se topó con la sorpresa de que Dani había huido de nuevo. De seguro su abuela estaba disfrutando de lo lindo con esto.                       

Charlie Había visto hacia donde había corrido su hermana y ahora se estaba mordiendo el labio , en medio de si debía o no decirle a Giles, pero como lo había estado golpeando por más de 1 mes por algo que no había hecho... - Giles - suspiro, debía decirle - está debajo de la mesa de comida-.

Victoria sonrió amplia y saltó a besar la mejilla de su novia por comportarse bien.

Los ojos de Giles no podían mostrar más agradecimiento y alivio. Ese era un paso para arreglar la relación con su mejor amiga-gracias, Charlie-murmuró y se dirigió a sacar a su guerrera de debajo de la mesa.-te encontré-fue listo y le agarró de la muñeca antes de que la chica volviese hacer un intento de escape.

Daniela infló las mejillas, con un juramento de muerte a quien la haya delatado - ¿qué quieres? - su tono era pequeño y algo frio                       

Charlie le sonrió a su pequeña -¿lo hice bien? - era una pregunta tonta, pero igual lo hacia

Las palabras de la chica le dolieron, y la miró extrañado, hace minutos estaban bien. Le acarició la mano, algo temeroso- quisiera saber si me darías otra oportunidad...-.

Sobre la mesa, Victoria jaló de la mano a su rubia para agarrar algunos bocadillos, tenía hambre y era horrible aguantarse tanto. Señaló a su rubia con un pastelito- pues sí. Ahora sé una buena chica y come-le acercó el misil a la boca, que si, lo juraba por el estigia, Charlie no hubiese sido más rápida, se lo habría metido en la boca.

Daniela no sabía en qué agujero meterse, solamente se largo a reír, no lo entendía a él, ella lo había dañado por meses , lo había insultado y golpeado ¿y el aun quería una segunda oportunidad? - ¿que? - la risa pronto se volvió llanto                       

- no me gusta lo dulce amor y lo sabes - hace una mueca antes de coger unas papas fritas

Extrañado, terminó de meterse bajo la mesa. La abrazó contra su pecho. Esta reacción no podía ser más rara- no llores, por favor...-susurró lastimeramente.

Victoria rodó los ojos y se terminó comiendo el pastelito ella- con razón eres salada, amor-ironizó ¿En qué mundo su rubia sería categorizada de salada o amarga? Puff, si por poco le daba diabetes con solo verla sonreír.                

Charlotte se sonrojó y la abrazo con fuerza - lo único dulce que adoro, son tus labios mi vikinga -.                       

Daniela solo intento alejarse de él, no quería que fuera lindo con ella, tenía que gritarle, reprocharle no haberlo escuchado, no abrazarla - ¿porque?-.

La pelinegra rió bajito y se hizo hacia atrás, en realidad se arqueó hacia atrás, sonriéndole ahora que la distancia entre sus labios era mayor. Amaba ser mala,- ¿de dónde has sacado eso de ser “vikinga" y tuya, de paso?- en esto último le guiñó el ojo, con una sonrisa socarrona plasmada en sus labios.

-Porque ya has llorado bastante, y últimamente solo ha sido por mi culpa-le explicó, sonaba y estaba tan triste por eso, pero siguió hablando y abrazándola- ya no quiero que llores. Amo tus ojos cuando no están enrojecidos por esa clase de lágrimas.                       

La abrazo con una leve sonrisa, - porque eres mi novia, mi pequeña, mi vikinga, mía , mi amor, y lo de vikinga es porque me recuerdas a una Valkiria-.                       

Daniela solo río ante eso - eres un bobo rayo del cielo - se abrazo a él, - como aún dices quererme , después de todo el daño que te he hecho - solo lo susurró, mientras se secaba las lágrimas con el dorso de su mano y lo miraba a los ojos.

Cada una de esas razones aumentaban el sonrojo y las pulsaciones de la chica más pequeña. Haciendo uso de su fuerza de voluntad se puso de puntas. Sus narices se rozaron- uhm, posesiva-susurró justo segundos antes de que ambas se moviesen hacia delante, anhelando ese beso y lográndolo.

-Pues resulta que no te quiero, espuma de mar-le acarició el cabello con sus dedos largos que muchas veces tocaban el piano. Tenían ganas de tocarla a ella ahora- bien sabes que te amo, y no dejaré de hacerlo nunca-.                       

La llevo de nuevo al sofá, con toda la intención de continuar lo que ambas habían interrumpido, ahora la pelinegra debajo de la rubia esta vez                        

Le sonrió, era todo lo que podía hacer ahora, no quería arriesgarse a besarlo y que está la rechazará - ¿nunca? - se sonroja mientras lo miraba, no sabía cómo podía amarla tanto                       

Las manos de la menor pronto subieron de sus muslos, peligrosamente cerca de sus nalgas pasó, hasta su cadera. Amaba cómo los jeans se ajustaban a las piernas de Lottie.                       

-hasta la eternidad, mi amor-.                       

Acaricio su cintura por debajo de la polera y recorrió su espalda y costados, victoria no era fan de las poleras ajustadas, así que al fin podía estar más cerca de esa tersa piel.                       

Daniela solo subió un poco y beso su mejilla, aun no lo podía besar, él le juraba amor, pero eso no evitaba que ella estuviera nerviosa y temerosa                       

Perdía el control. Perdía el control. En realidad, ya se había descarrilado desde que comenzó el beso. Sentía que se encendía. Ella era muy sensible, y sus poros estaban todos 100% receptivos a las curiosas manos de su novia. Sus dedos se apretaron fuertemente en los huesos de sus caderas.

Con eso bastó para que su alma regresara a su cuerpo junto a algo conocido como felicidad. Cerró los ojos y al abrirlos eran de un azul eléctrico- Dani, tú querrías...-vamos, vamos. Gotas de valentía se vaciaron sobre él- ¿ser mi novia de nuevo?-.                       

Charlotte se separo de golpe y se levanto, no, no podían seguir o ella no se detendría, y recién era su primer día de noviazgo - no-.                       

Daniela sonrió, era tierno verlo así de tímido y nervioso, como única respuesta se sentó y lo jalo a sus labios                       

Victoria estaba medio desparramada en el sofá, respirando al fin, como una loca que no sabía respirar. Cuando estuvo más calmada, le dio una sonrisa dulce-entonces vamos a comer-.                       

-vamos- le tiende la mano para que se levante y la lleva a la mesa de bocadillos                       

Cuando sus bocas se juntaron, eso fue un "sí", implícito en el movimiento pausado de sus bocas, moviéndose en un baile que no querían parar nunca. Él le acarició los brazos, los agarró y la jaló suavemente, cerca, todo lo cerca que podía.                       

Luke les sonrió mientras mordía una galleta- ¿hermana, tienes autocontrol?-se hizo el locamente asombrado y luego se carcajeó, cuando obtuvo lo que quería.                       

Ella paso los brazos por detrás de su cuello mientras le mordía levemente el labio inferior mientas sonreía en el beso, estaba feliz y extasiada                       

Charlie le lanzó un pastelito en la cabeza antes de lanzarme también un paquete - no te digo nada por estar de cumpleaños-.                       

Mientras estos dos novios se besaban a escondidas, Luke intentaba limpiarse el cabello con los dedos. Parecía un unicornio muy raro. Le apuntó con un dedo sucio de pastelito- ¿pero sí puedes lanzarme un pastel? Hermana, no tienes fundamentos-gruñó, ya con una servilleta restregándose furiosamente contra la frente. Así, encaró a la pelinegra- ¿y no la regañas?-.

Ella solo se encogió de hombros y se tomó con calma la irritación del rubio. Se comió al fin el nugget y fue que le contestó- te lo mereces- y punto.                       

Las chicas que rodeaban al pelinegro rieron mientras una ayudaba a limpiarse.

Dany debajo de la mesa se separó de Giles - hay que salir de aquí - jadeaba  y le falta el aire.                        

Las rasposas manos que le ayudaban lo distrajeron, y, sí, como si fuese magia, se le fue la ira que tenía-gracias-murmuró muy dulce.

Giles sonreía como no lo había hecho en muchos días,-Hestia trajo de tu pastel favorito-la sacó de debajo de la mesa, haciendo ambos uso de sus sentidos ninjas para que no los viesen salir de su escondite.

Elena fue la que sonrió, la que los vio. Respiró al fin tranquila y feliz de verlos a ambos sonriendo. Al fin                       

Galia le sonrió mientras terminaba con su rostro - listo chico unicornio - rio levemente y se levanto para ir por una bebida                       

Daniela sonriente tomo dos trozos - adoro a Lady Hestia - rio mientras se sentaban ambos en un sillón                       

El muchacho no sabía cómo salir de ese bochorno. Los bonitos ojos de Galia le distraían todos sus alborotados pensamientos. No había nada ingenioso en su repertorio. Perfecto. Así que, como un bobo, le sonrió, esperando no verse como un idiota, pero así era como se veía.

Mientras comían, el muchacho de ojos caleidoscópicos no podía dejar de ver a su novia ¡su novia! De nuevo, oh si, gracias a los dioses. A su abuela. A su hermana. Y a Victoria. Porque a él, Dani nunca le habría escuchado.                       

Galia le sonrió de vuelta y giro para evitar un sonrojo, maldito Jackson, lo odiaba por quererlo tanto , fue por una bebida y dio un largo trago antes de tomar otros dos vasos, uno para ella y otro para el pelinegro

Daniela rio al ver como Giles se le quedaba mirando fijamente - ¿qué sucede? -.

Calma, Luke, calma, niño. Se repitió un corto mantra, respirando hondo. Galia lo ponía nervioso cuando se acercaba tanto, no podía quejarse, él cada que podía se acercaba lo más que podía a ella, aunque ella solo pensase que era para molestarla. Pero ella no se ponía nerviosa por la misma razón que él, claro que no, suspiró, porque ella no le correspondía a la clase de cariño que él sentía hacia ella. Al Galia llegar a su lado, con los vasos, él le regaló una sonrisa taimada- ¿alguno es para mí?-jugueteó con picardía.

En los sillones, Giles le dio otra sonrisa, como la que había tenido después del beso- no puedo creérmelo aun-.                       

Galia rio y se sonrojo , se sentó a su lado y se apoya un poco en el "por accidente" y le tendió un vaso - solamente porque estas de cumpleaños Jackson - subió un poco e hizo algo valiente, le beso la mejilla                       

- ¿qué cosa? - se sentó en su regazo y coloco la cabeza en su pecho, mirándolo hacia arriba                       

Ahora Galia le había dado de los mejores regalos de cumpleaños sin darse cuenta. Una pequeña parte de él se sintió triste, pero no lo dejó crecer. Por "casualidad" puso la mano en la mesa, su brazo tras ella y acorralándola contra ésta sin alguna mayor intención- ¿y qué más harías por mí en mi cumpleaños?-.

- que seas nuevamente mi novia-le acarició la mejilla con el pulgar, la tenía sucia.                       

Lo piensa , estaba tentada a darle un beso, pero no, no, ¿o si? - Mmm, podría...- se acerca peligrosamente a sus labios                       

Se sonroja y oculta su mirada - bobo - le sonríe y se acurruca en su pecho                       

-Podrías...-susurró, intentando sonar como si tuviese la situación bajo control ¡qué gran mentira! Pero quería el beso, o sí, lo añoraba.

La abrigó con sus brazos y besó su cabellera- feliz cumpleaños, mi espuma de mar-.                       

- ¿podría..? - rodeo su cuello con sus brazos, estaba sonrojada y nerviosa, pero quería eso beso, pero quería que le tomara la iniciativa                       

- Fue el mejor cumpleaños - bosteza y le besa la mejilla                       

Observó sus bonitos ojos dorados y fue lo último que vio, cerrando los ojos, se dejó llevar, y la besó.


Arqueó una ceja, el rubio de ojos caleidoscópicos y enamorados- ¿aun tienes sueño, mi amor?-se burló con dulzura.                       

Le siguió el beso con una sonrisa en el rostro ¡Al fin!                       

Daniela le sonrió - no te burles, ha sido un día largo- vuelve a bostezar - creo que mañana te cobraré el regalo - bromea                       

Se estaban besando. Luke no era el único sorprendido. A Oliver le pendía la mandíbula como el péndulo de un reloj, sin poder captar bien lo que sus ojos querían enseñarle. ¡Era su hermana! A su hermana Luke le estaba agarrando de la cintura y profanándole la boca.

Giles no sucumbió al pánico. Su regalo estaba ahora más cerca que antes- solo si te acuerdas-le guiñó y besó su frente- ¿tienes el regalo para Torie?-.

Galia está feliz, muy feliz ¡más que eso! Al fin estaba besando a Luke Jackson, al fin había cumplido un sueño , además era mejor, porque él la había besado a ella

Daniela sonrió, tenía el regalo hace meses - Sip, es mi mejor amiga, claro que tengo el regalo perfecto - le sonrió

Luke no estaba cabiendo de la emoción. Ojalá no fuese un sueño, ni una broma, ni mucho menos que viniese alguien y les interrumpiese, porque algo que detestaba Luke Jackson eran las bromas pesadas hacia él que acabaran con sus momentos felices. La colocó entre él y la mesa, y presionó suavemente su cuerpo al de ella.

Una virtud que casi nunca veía en sus amigos, era el que no se metían en esas situaciones, especialmente sabiendo el temperamento que tuviese alguno de los dos involucrados, o ambos, como en este caso.

Giles le abrazó más fuerte- ¿qué le has conseguido? Aunque, conociéndola, le encantará- ay, de seguro el muchacho ese quería copiarse... Nah, mentira, solo no quería quedarse sin escuchar la voz de su novia por mucho rato.
Galia solo podía abrazarlo más , si no fuera por la ropa nadie sabría donde iniciaba ella y terminaba el, era una pareja que muchos ya habían estado esperando, pero nadie más que los dos enamorados, Galia solo pedía a los dioses que el sintiera lo mismo que ella, porque si no era así, ella moriría de tristeza.

Daniela sonrió y se abrazo más a él , jamás le diría lo que extraño estar así , se sentía segura y querida, - no te diré, es una sorpresa - alzó la mirada, amaba esos cambiantes ojos , además , quería algo hace tiempo y él se lo iba a dar, si o si - ¿cuándo volverás a tocar el piano para mí?

La columna de Luke ya estaba quejándose, pero él encontró una manera que no implicaba separarse.

 Rezó a los Dioses primero porque ella no se defendiese, y luego la alzó en volandas, sentándola en la mesa.

Ahora estaban a la misma altura.

Todo Giles sonrió, resplandeció casi- cuando tú quieras y donde quieras-hacía tanto que no tocaba el piano, no se veía con los ánimos como para tocar una pieza alegre y viva como la que les tocaba a sus hermanos y a Dani. Pero ahora, estaba ansioso.

Galia apenas y noto este cambio, la única razón que lo tomo en cuenta es porque el termino en medio de sus piernas, pero, conociendo lo inocente que podía ser Jackson a veces , no le tomo importancia, solo siguió jugando con su cabello, tirándolo mas hacia ella.                       

Daniela rio - ¿crees que en el templo de Apolo tengan un piano de cola? - le sonrió, amaba escuchar cuando el tocaba el piano, y amaba cantar junto a él al hacerlo.

Luke le acarició la cintura por sobre la remera del campamento júpiter. La mitad de las vacaciones ella se la pasaba allá, y solo hacía que su amor por ella aumentase al verla de regreso.

Ni lo pensó. Nadie se daría cuenta de que no estaban por algunas horas, y los más pendientes de ellos estaban ocupados besuqueando a alguien.- averigüémoslo-.

Galia se separo, necesitaba aire, le sonrió en cuanto lo vio a los ojos - hola-.                       

Daniela rio y negó, ya iba a ser tarde y ella aun tenia sueño, temía quedarse dormida a mitad de la canción - no ahora mi amor, quizás después del desayuno - lo de  "mi amor" salió sin pensar, aunque nunca le había dicho así

-Hola-susurró como bobo, mirándola como a la persona más hermosa del mundo.

Otro que sonrió como bobo, y para completar se sonrojó, fue Giles- e-entonces será mañana-le abrazó con más fuerza.

- ¿eso porque fue? - estaba nerviosa y tímida, muy tímida, tenía miedo de su respuesta

Se sonrojo al darse cuenta de lo que dijo - si, ¿me dejas dormir? - lo miro con una sonrisita

-Pues porque...-se lo iba a decir, ya se habían besado, y ella le había correspondido... Entonces...- me gustas, mucho-.

Qué bonito sonrojo tenía su novia. Le besó la mejilla con una dulzura infinita- por supuesto. Pero en tu colchón-.

Galia sonrió y como única respuesta lo beso de nuevo ¿que tienen estas chicas y besar en vez de responder?

Dany soltó un puchero - pero aquí estoy cómoda - dijo con toda la dulzura que podía, sabía que eso lo haría caer

Luke se esperaba algo así, así que su mano estuvo lista para subir a su cabello y acariciarlo con toda la dulzura que contenía por ella.


El muchacho se derritió como helado puesto al lado de Apolo en todo su esplendor. Él haría lo que fuera por ella,- podemos dormir juntos si quieres-.

Mientras esos dos se comían sobre la mesa, el hermano de la chica estaba siendo contenido por varias chicas más de ahí.

Daniela sonrió, eso le gustaba - si, mucho mejor - lo abraza mas y se escondió en su cuello.

Giles sabía la respuesta implícita, ahora tendría que llevarla al colchón y compartirían éste. Y lo hizo, la acomodó sobre los almohadones y se recostó a su lado. Ignorando ambos al resto del mundo, olvidando sus problemas y siendo felices de nuevo. Le acarició el cabello de princesa-te amo-.                        

Daniela subió la cabeza de las almohadas a su pecho y empezó a jugar con su mano - te amo - ¿cómo podían estar peleando en un momento y a las horas decirse que se amaban? Cosas de semidiós

Le dejó hacer lo que quisiese con su mano, mientras le hiciese disfrutar de esas cosquillas que ella le provocaba- creo que yo también dormiré. Ha sido un día muy largo-.
Daniela asiente y bosteza , abraza su torso y cierra los ojos - descansa -.

Él también cerró los ojos- tú igual-y cayó dormido.

Charlotte no se podía separar de Torie, no quería ni lo haría

 La pareja estaba ahora en otro espacio donde recostarse. La rubia había logrado recostarla en uno de los colchones.

Abrazada a ella, Torie era feliz. Estaba descansando de un largo y fogoso beso, usándola a ella como almohada.

- ¿Tienes sueño pequeña? - le susurró mientras acaricia su negro cabello

-Yo no tengo sueño-en realidad sí, pero no quería dormir, tenía la ligera sospecha de que ahora sus pesadillas serían peores. Enterró el rostro contra su pecho e inhaló -¿Y tú?-exhaló.

- No, no querido dormir - la abrazo más , no quería, temía dormir y al despertar estar como antes con su pequeña

Se obligó a abrir los ojos y a alzarse, aunque se sintiese pesada-tengo ganas de mandar a dormir a todos-.

- ¿de la forma mala o la forma buena? - le sonrió mientras sacaba los cabellos rebeldes de su rostro

Una sonrisa que no decía nada bueno se formó en sus labios- de la forma mala, Lottie- pobrecitos de sus amigos.                       

No lo hagas - fue la única respuesta de ella

-Hagamos algo-le agarró el cabello, le gustaba demasiado el desorden que Charlie intentaba aplacar. Le jaló un mechón- si no lo hacen por las buenas, será por las malas-.

Río, y le robó  un beso - ya hay dos abajo -.

-hablando de eso-su sonrisa se desvaneció y sus ojos se volvieron serios- ¿qué será de ti y Giles?-le jala el mechón con una fuerza que parecía advertencia.

Bufa, aún guardaba rencor contra el que fue su mejor amigo, pero también sentía culpa sobre cómo lo había tratado - no lo sé-.

Algo que Victoria detestaba era la injusticia. Su dedo se enroscó con más fuerza el mechón al rededor- ¿no crees que se merece una disculpa?-.                        La merece, si, ¿ella la quería dar? Eso era otra cosa, ella era muy orgullosa                       

La falta de respuesta no decía nada nuevo. Podía leer la negativa de su rostro. Le jaló más- Lottie- le regañó, con verdadera molestia ¡era su mejor amigo! ¿De verdad no podía dejar su orgullo por él? Eso decía mucho. Si ellas llegaban a discutir, no podría esperar que Lottie diese el primer paso en disculparse.                       


Gruñó, ¡mierda! ¿Qué hacer? - si me disculparé - susurró, después de todo, no había sido culpa de él, , si no de ellos por no dejarlo hablar,                       

Le soltó el cabello y se bajó de ella, a ir a buscar qué comer, no porque estuviese molesta. No, ella no estaba molesta-bien-respondió mientras se ponía el calzado.

- ¿qué sucede? - se levanta sobre sus codos para mirarla

Terminó de acomodarse los zapatos y se puso en pie-tengo hambre. Ya vengo-caminó, trotó y volvió a caminar cuando estuvo a un metro de la mesa de comida. No quería sentirse así pero era difícil.                       

La miro alejarse , maldita sea, la sintió alejarse de nuevo                        

La pelinegra agarró un plato y lo llenó con todo lo sabroso que vio. Sí, tenía aun hambre, siempre la tenía, gracias a los dioses, su metabolismo era como el de su padre rubio. Se regresó sobre sus pasos y se sentó de frente a Charlie, con distancia entre ambas...-he vuelto-.                       

- eso veo - le sonrió, se estaba quedando dormida - ¿cómo está todo?                       

-Está muy bien-ladeó la cabeza. Verla a punto de dormirse, bueno, la relajó.

Ella solo esperaba que sus discusiones no fueran tantas- te traje algunos tequeños. Aunque al parecer me mentiste con lo de no tener sueño-se lo echó en cara aunque ella también había mentido, pero claro que no se lo diría.                       

Se talló un ojo y le sonrió, - te amo - fue lo único que dijo antes de tomar su mano - mi pequeña                       

-Oh claro que sí-le dio un suave apretón luego de entrelazar bien sus manos. Bueno, le guardaría para el día siguiente... O se los comería por ella- yo te amo a ti, dormilona. Descansa, Lottie Jackson-.  

Le sonrió y empezó a cerrar sus ojos , cayó domina si soltar su mano                       



 Como no estaba en sus planes soltar su bonita mano, siguió comiendo con la otra mano. 

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