lunes, 13 de marzo de 2017

Capitulo 2: Pulverizo accidentalmente a mi profesora de introducción al algebra

Pulverizo accidentalmente a mi profesora de algebra

Mira que yo no quería ser un semidiós

¿El diario del tío Percy comenzaba así? Se preguntaban los del futuro.

¿Acaso no pudo esperar unas páginas más a delatarse?,  cierta pelinegra bufó.

Al otro lado, Percy intentaba hundirse en su asiento.

- Yo no quería ser su hija - susurró la rubia que se hundía más en su hermano, no quería leer esto, no quería, quería correr donde sus hermanitos menores y olvidarse de su cumpleaños

Luke solo la abrazo más, no podía hacer nada más en ese punto, el sabía por lo que ella estaba pasando y solo hizo eso, porque ambos lo necesitaban, necesitaban sentirse queridos.

 Puesto que eran las más cercanas sentadas a los mellizos, Victoria los escuchó hablar, y ajustó los brazos repentinamente al rededor de Charlotte Jackson, que raramente no había soltado algún comentario. Eso sí que era raro. Quizá ella también estuviese... 
Estuviese pensando lo mismo que sus hermanos. Victoria hizo una mueca. Ella había sacado esa característica de verle el lado positivo a las cosas. Y deseó poder conseguirlo en el caso del Jackson Chase.

Ah, se me ha olvidado, quieren saber dónde está Sally ahora ¿verdad? Pues luego de que a Poseidón le recogiesen la mandíbula, la mujer fue guiada hacia su hijo y futura nuera, para que estuviese cómoda.                

Charlie solo suspiro y abrazo más a Victoria, ella también había escuchado a sus hermanitos y, aunque no a tal grado como ellos, también se sentía incómoda cuando la relacionaban con sus padres, el mundo esperaba las mismas habilidades, inteligencia o fuerza de ellos y, en muchas ocasiones, olvidaban que eran personas separadas de ellos.

Annabeth solo negó con La cabeza a lo dicho por su mejor amigo, ella en muchas ocasiones pensaba lo mismo, pero nunca lo diría en voz alta.

-Charlotte-susurró la de ojos azules, permaneciendo con el rostro contra su hombro, así su voz se amortiguaba contra la camisa anaranjada, ignorando si le causaba algo o no a la rubia.

Percy, que había estado mirando a Annabeth, le tocó el hombro y le preguntó con la mirada que por qué ese gesto ¡él solo estaba siendo sincero!                       

- ¿Si Victoria? - susurro está con La voz más calmada que podía tener luego de ese pequeño temblor que La pelinegra le había causado

Annabeth sonrió - Nada sesos de alga - le susurro, así era su amigo después de tofo                       

-¿podrías subir un poco tu mano? Donde está... Empieza a serme incómodo- soltó susurrando. Ahora que estaba recompuesta, no solo ocultaba su rostro para no ser oída por los demás. Detestaba el rosa en su cara.

Luego de que saliese de un pequeño trance por la sonrisa de la listilla, le picó suavemente el hombro- nunca pasa "nada" por esa cabeza tuya, chica lista-.                       

Charlie no la quería soltar, Ella aún no estaba bien - ¿puedo dejarla un poco más? Por favor - aunque no quería su voz salió rota e inestable                       

Annabeth se sonrojo un poco antes de giñarle un ojo a Percy - me lo tomaré como un cumplido     

Ughm, a veces detestaba tener un corazón blando con Charlotte, pero ella no se estaba refiriendo a eso, y para colmo, tenía que mencionar lo que le incomodaba- agh, no, 

Charlotte-susurró, apretando los labios en un gesto de impaciencia- no me refería a que dejaras de abrazarme...-.                       

Percy volvió a estar bobo un segundo nuevamente ¿¡qué le pasaba?! Se sonrojó, igualando al rostro de su mejor amiga.                       

Charlie inclinó La cabeza a un lado- ¿entonces? - curiosa e inocente, así se definía Charlotte Jackson                       

Annabeth río y miro a Hestia, quién había sido La primera en querer leer

No puede... Victoria no estaba caracterizada por la paciencia, menos cuando se avergonzaba. Que a Charlotte no le sorprendiese que primero maldijese en griego antiguo.- estás tocándome el trasero, Charlotte- aclaró algo alto...

Y fue oída por Afrodita, la que hizo espavientos de desmayarse por la emoción ¡ahora faltaba acercar más a Daniela y a Gales!

Charlie sintió todas las miradas sobre ella y se sonrojo mientras soltaba a Victoria - perdón - mentes subidas su mano a su cintura

Daniela hizo algo que hace mucho no hacía, rio, ella conocía a su hermana, así que río, puro y limpio                       

Luke sonrió antes de echarse a reír también. Hacía mucho que su melliza no reía, y le gustaba ver que dejaba un poco al lado la tristeza. Parando su risa, le dio una sonrisa, que no prometía nada bueno, a su hermana mayor y a su amiga- ¿cómo se sintió, Charlie?-.

Una carcajada por parte de los demás fue bastante satisfactoria para el chico Jackson.                       

Para los demás del campamento mestizo del futuro era extraño y bastante bien ver a los Jackson reír y bromear, los amigos de los 3 hermanos presentes rieron con ellos, y otros suspiraron de calma, por lo menos los nietos de Poseidón no habían olvidado reír                       

Charlie no podía estar más roja y avergonzada, maldijo a su hermano luego de ocultar su rostro tras el cabello negro de victoria

Hasta la que debería ir a golpear a Luke por lo dicho, rió, secretamente aliviada por la risa de la que era su amiga y del hermano de ésta... Solo faltaba hacer reír a la mayor de los hijos de la chica lista y del sesos de alga.
Hestia, de buen humor, siguió el relato. Ella amaba las risas, tan llenas de calidez, que soltaban esos muchachos

Si estás leyendo esto porque crees que podrías estar en la misma situación, mi consejo es éste

-Todos estamos en esa situación ya. Llegó algo tarde, Percy- Leo le palmeó ligeramente el hombro al chico pez.

Oliver pensaba igual que su padre.

 Annabeth río - El chico que parece duende tiene razón - se burló de su mejor amigo, ahí era su relación                       

Y como un chico muy temerario, Percy hizo mohín.-ustedes no cuentan-.

¿Entonces quién cuenta idiota? - dijo Daniela fría, sorprendiendo a sus hermanos, sabía que su odio era mucho, pero no para insultar a su padre. Está exclamación a nadie del campamento mestizo del pasado le gustó, ese " idiota" de 15 años los había salvado más de una vez a todos.

- ¿Qué te pasa pequeña estúpida? - salto Reyna a su defensa, ella no se había relacionado con el PERCY de 15 pero aún así era Percy

Daniela no se iba a quedar callada, se levantó de un salto de los brazos de su hermano y se enfrento a la pretora - La pura verdad abandonica - dijo frente a ella

-Ay no-susurró Victoria. Si seguía esa pelea, conociendo a Daniela, soltaría más de lo que debía. Tenía que detenerla.- Dany-ya estaba soltada de Charlotte y tomaba del brazo a la chica- cariño, no sigas-en la calma de su voz había una tensión, una orden. 

Si no le hacía caso, a la segunda ya no habría calma en ella.

En Reyna la confusión se volvió ira- ¡¿a qué te refieres, niña?! ¡Tú no me conoces!-.

-¡Yaaa basta!-gritó la de ojos de tormenta, la madre, la diosa de ojos de búho

- ¡NO BASTA NADA! - ya nada la calmaría, estaba harta de ser tratada, o como muñequita de porcelana, o como una bomba, un aura verde grisácea la rodeo, nada le importaba, ya nada valía nada, la única cosa por la que se calmaba era por sus hermanitos y ello no estaban aquí ahora para calmarla. Lo único que hizo fue dar media vuelta y salir de ahí, volvería a casa, aunque fuese saltando del mismo Olimpo.

Zeus estaba contento de que la pequeña mocosa malcriada por fin se fuese. Relajó su real trasero en su trono y chasqueó los dedos- Hestia, sigue leyendo-.

No hace falta mencionar que la diosa no le hizo ni el más mínimo caso.

Ahora Victoria estaba furiosa. Señaló a los dos únicos Jackson Chase que quedaban ahí- ¿¡no irán a buscarla, par de...?!- y soltó una sarta de maldiciones que eran una mezcla de griego antiguo y de italiano.

Daniela se estaba hiendo, aunque fuese imposible para ella regresar a su campamento mestizo. No podía volver a su hogar con solo desearlo.

Luke fue el primero en interrumpir a la D' Angelo - ¿acaso no la conoces? nunca es bueno molestarla cuando esta así, lo único que ocasionaríamos es que se enfurezca mas, los únicos que la pueden calmar son Zöe o Ty o.... bueno, antes Giles - había  acortado el nombre de su hermano apropósito, pero él era racional, Victoria estaba siendo paranoica                

Charlie se levanto con la intención de calmar a la nieta de la muerte - Tori por favor, calma ¿sí? Dany volverá

- ¡Nada de calma!-señaló a chica rubia, advirtiéndole que no diese un paso más. 

Lástima que estaba tan lejos de la tierra y de los muertos que estaban enterrados bajo ésta. Daniela no estaba en sus cávales en ese momento, y no tenía a los chicos que la calmaban, bueno, tenía a Giles, al que ahora odi... Se le ocurrió una idea. Su dedo acusador apuntó al chico rubio que tenía una, literal, nube de tormenta encima. Y la llamaban a ella dramática. Puff.- tengo que hablar contigo. Ya-se acercó y menos de unos segundos ya lo estaba arrastrando fuera de la más grande construcción del Olimpo.

-¿Qué ha sido eso?-murmuró totalmente confundido uno de los Stoll.

Su hija del medio quiso decirle y explicarle la situación, pero no abrió la boca.

- Eso mi querida gente ha sido una explosión marca registrada de Dany, le pasa en día como estos, pasa cuando hay muchas cosas juntas - se volteo hacia la romana que aun estaba estupefacta - y esta estúpida romana acaba de causarla, muchas gracias, acabas de mandar a una explosión a una de los más poderosas de los mestizos de esta generación-.                       

Silena usualmente era callada, le gustaba ver a la gente y atacarla de la manera más desprevenida posible, pero Dany era de sus mejores amigas y la reinita la había hecho explotar, eso hacia salir a su guerrera verbal

Los dioses estaban previendo una posible guerra entre ambos bandos. Una guerra familiar, irónicamente.

Los últimos años de sus vidas habían provocado que los jóvenes nietos de los dioses fuesen más unidos entre sí que a sus padres. Era triste, pero era la verdad.

Por primera vez en todo el día, Nico D' Angelo tomó la palabra. Era la versión que había pasado ya una larga y extenuante aventura con la pretora, y él no iba a aguantar aquella injusticia,- Reyna no ha tenido la culpa, ha estado defendiendo lo que a ella le ha parecido correcto, y, sean realistas, ninguno de nosotros conoce algo de ustedes, así que no lo ha hecho a propósito-estrechó sus ojos oscuros sobre la muchacha que se veía de su misma edad. Si los ojos fuesen azules, habría sido la misma mirada de 
Victoria, y eso era perturbador para todos sus amigos;- no tienen el derecho de atacarnos así. Ninguno de ustedes-.

Al contrario Nicolás - soltó María, fría y cruel - nosotros tenemos derecho mejor que nadie a atacarlos así, los conocemos mejor que nadie en este mundo, y hay sentimientos demasiado fuertes aquí, y si, nosotros los atacamos, pero nuestras razones tenemos, todos sabemos qué y quiénes son ustedes, así que no actúen así con nosotros, que nuestras buenas razones tenemos - bufo al terminar, pero algo de todos los años que tenían todos acumulados salieron ahí                       

- conocemos sus acciones - dijo Galia sentándose junto a María                       

- Sus traiciones - soltó Silena con voz mordaz                       

- Sus defectos - esta vez fue Daisy                       

- Sus errores - Soltó Lizzie                        

- lo que más desean ocultar - Dijeron los que restaban

El aura de los chicos del futuro era amenazante, una palabra más y muchos atacarían, y ganarían, porque razón había en sus palabras. Verdad también. Y tenían todo el derecho de por fin desahogarse con esas personas.                       

-¿Quién demonios son ustedes?-espetó la única, la inigualable e impertinente, Clarisse la Rue.

- Su peor pesadilla hecha carne - lo dijeron todos a La vez y fue lo último que soltarían, o por lo menos hasta que Dan, Tori y Giles volvieran

Unos minutos más tarde

Estaba solo. Y en mi mano sólo tenía un bolígrafo...

La diosa se detuvo. Venía entrando la pelinegra que había salido antes. Su mirada era fría, toda su expresión lo era. Como uno de esos bustos tallados en mármol. 

Majestuosamente peligroso. Como muchas veces le pasaba, su mente estaba volando en lo que estaba sucediendo no muy lejos del templo en donde ellos estaban.

La diosa del hogar sonrió, la única de los dioses que lo hacía.-hola, querida. Hemos avanzado bastante la lectura-.

-Vale -.

Charlie le señalo el lugar a su costado, sabía  que La pelinegra podría volver a estallar y eso no eres bueno. - ¿qué sucedió con mi hermana?-.

No vaciló al verla, era ahí donde se dirigía desde un principio. Se acomodó a su lado y, sorprendentemente, abrazó su cintura- logramos encontrarla-tenía la vista en cualquier lado-, ora porque o se calme por sí sola o con ayuda de Giles, y que no lo mate en el intento-contestó monótonamente.

- ¿los dejaste solos? - La abrazo por les cintura                       

Se encogió furtivamente del hombro-todos nosotros sabemos que lo necesita. Aunque tú no quieras creerlo-, no era un secreto que la mayor de los Jackson era un poco... Ehm, posesiva y celosa con sus hermanos.                        

- Ella no necesita un chico, necesita a sus padres - si, era posesiva, pero no quería que lastimaron a sus hermanos, ¿acaso eso era malo?                       

La pelinegra no se iba a contener-a ver, entonces explícale a tus padres-hizo un gesto hacia los del otro lado de la sala. Los que no conocían la verdad, se confundieron más- que Dani los necesita-.                       

Charlotte bufo, a veces era difícil darse a entender - no a ellos, a los de 37 años, a los que casi no La visitan                        

-Pues si no te has dado cuenta, las versiones que tenemos no son las que necesitamos. 

Y dudo de que los vayan a traer-bufó. Muy adentro de ella, preferiría no estar discutiendo con Charlotte, iba perdiendo cada vez más la paciencia. Una parte de ella le decía que se callase.                       

La abrazo más, hundiendo su nariz en su cabello - en eso tienes razón – murmuró

El señor Brunner había desaparecido. No había nadie excepto yo. Aún me temblaban las manos. Mi almuerzo debía de estar contaminado con hongos alucinógenos o algo así.

Skai rodo los ojos, su abuela siempre decía eso, pero una buena dieta no era solo a base de cereales, se necesita toda La pirámide alimenticia, pero intenta decírselo, no escucha                        

La diosa de los cereales bajó la mirada a su nieta ¡había oído eso!- Skai- llamó-tenemos que hablar seriamente-.                       

- yo solo digo La verdad - dijo Skai                       

¿Me lo había imaginado todo?

-Uhm, tal vez-canturreó muy bajito el hijo de Valdez.

Su hermana rodó los ojos, a pesar de que sonreía.                       

Skai solo río por lo dicho por  su mejor amigo, del cual estoy locamente enamorada, pero eso nunca lo admitiría                       

Oliver sonrió secretamente, así como secretamente observaba a su mejor amiga cuando ella no se daba cuenta. Amaba su risa...                       

Regresé fuera.

Había empezado a lloviznar.

Grover seguía sentado junto a la fuente, con un mapa del museo extendido sobre su cabeza. Nancy Bobofit también estaba allí, aún empapada por su bañito en la fuente, cuchicheando con sus compinches. Cuando me vio, me dijo:

—Espero que la señora Kerr te haya dado unos buenos azotes en el culo.

-Nah, solo quiso matarlo-soltó con voz casual Evan Stoll. No podía estar mucho rato sin soltar palabra, por mucho que aun estuviese algo cabreado.                       

- Evan te estás confundiendo, esta es la profesora de la niebla, la otra se llamaba "profesora Dodds" - burlo su hermana Skai a veces su hermano era algo, o muy, torpe

-¿en serio?- nunca había sido muy bueno escuchando, no lo culpen, su atención estaba en otra semidiosa la mayor parte del tiempo.

- Si, enano - se burlo Isabella, con su familia podía mostrarse menos tímida que de costumbre

-Bueno, no importa-le saca la lengua a su prima, solo usando la mitad de su atención.

Afuera de la sala

Una rubia estaba sentada frente al palacio de su abuelo, era el único que tenía algo de agua y ella, como buena descendiente de Poseidón, estaba con las piernas en esta y jugando con ella, eso la calmaba.

El mismo chico rubio que estaba colado por ella desde hacía varios años y que la había cagado hacía algunas semanas, se acerca a ella por detrás, como haría una persona entrenada para el sigilo, cosa en que era bueno, bastante. -Hola-susurró, ya estando a centímetros de ella.                       

A la joven chica la recorrió un escalofrío al reconocer la voz, pero no antes de que lo golpeara en el estómago ante el susto - ¡Por el tártaro!                        

Había recibido muchos golpes en su vida, y varios de parte de ella. Sus reflejos actuaron, agarrándole la muñeca con una sola mano- ¡lo siento!-.                       

- Idiota - no por el golpe, no por asustarla, el era un idiota como sea, el jodido la engaño apenas unas semanas después de empezar a salir                       

Giles no era tonto. La forma tan despectiva del insulto solo podría ser por una razón. 

La razón por la que venía a hablarle. Le soltó la mano lentamente y se auto invitó a sentarse a su lado- lo siento-por asustarla, por detener el golpe que se merecía, y por dañarla.

Él de tonto había entendido el error muy tarde. El error de ambos.                       

- ¿por cuál de todas las cagadas?                        

Gruñó, estaba molesta, y por ahora él era la última persona que quería ver                       

-Por las cosas que sí hice-, ella siempre huía sin quedarse a ver la verdadera cara de la moneda. Y se rehusaba a perderla.                       

- tú hiciste todos esos errores Grace - ella hizo otra burbuja de agua, no lo quería escuchar                       

Se acordó de lo dicho por Victoria. Por mucho que quisiese explicarle todo, su objetivo era otro.- no es de eso de lo que quiero hablarte-.                       

-¿Entonces de qué? Por que se es de lo que pasó ahí dentro no quiero hablar - gruñó                        

-solo quería recordarte algo y acompañarte-ahora venía lo difícil- como amigo-le supo tan amargo como la comida que preparaba Elena.                       

- No soy tu amiga Grace, ni mucho menos ni mucho más, pero adelante, habla, quiero ver con qué barbaridad saldrás, como el “yo soy tuyo y tú eres mía”           

Externamente, seguía estoico y como si no le importase el filo de sus palabras. Internamente, era otro el caso. Sus ojos en ese momento reflejaban los colores de una tormenta eléctrica.- ¿recuerdas... El carnaval de hace 8 años? Cuando los tíos Hazel y 
Frank nos llevaron a todos a nueva Orleans-.                       

- Si lo recuerdo - ¿cómo no hacerlo? Era una niña de 8 en ese entonces y era la primera vez que salía de casa a jugar y divertirse, había sido para el cumpleaños de Charlie y lo había disfrutado mucho                       

También había sido en ese tiempo que aún sus padres estaban la mayor parte del tiempo en casa, todos los padres.

-¿Recuerdas cómo esa tarde nos pusimos a jugar con agua?-sonrió ligeramente- ustedes nos estaban dando una paliza a todos los demás-.                       

Sonrió levemente, a Ella en particular Le encantaban esos tiempos - también lo recuerdo                       

-tu papá, Luke, Charlie y tú nos hicieron tragar agua-rió un poco.                       

- Eran buenos tiempos , ellos estaban más con nosotros - dijo mientras evitaba las lagrimas                       

-Lo sé-lo estaba logrando. Con un vistazo disimulado bastó para que quisiese envolverla en sus brazos
"lento" le había dicho la pelinegra.

Así que solo le dio una palmadita en el hombro.

-Y el Tío Connor se puso a contarnos historias de terror-.                       

- Intento asustarnos - bufo, su tío siempre quería hacer eso                       

Era lógico, en esos tiempos sus padres casi siempre estaban en casa y jugaban con ellos, pero luego los habían dejado tirados, nunca estaban y cuando estaban no les tomaban atención                         

-Él fue el que terminó asustado esa noche ¿recuerdas lo que hicieron Tori, Skai, Evan e Iss?-, alzó la mirada al cielo. Oscurecía rápido.                       

 - lo recuerdo pero ¿qué intentas con todo esto?                       

-Que te calmes-murmuró, desviando la mirada de los ojos de ella, que seguro solo lo veían con odio.                       

 - pues no lo estás logrando, solo haces que tenga más rabia - dijo puntual, no dejaría que él jugará de nuevo con sus emociones                       

La miró de reojo, así no estaba tan afectado por su mirada de odio. Se pasó las manos por el cabello, haciéndolo hacia atrás. A veces pensaba en cortarlo- ¿por qué no valdría la pena volver allá dentro? Yo también extraño a mis hermanos-su voz se volvió más dura. Le preocupaban. Él se había vuelto la figura paterna de esos revoltosos- pero yo... Bueno, Victoria dijo que hay que esperar. Tal vez los dioses los traigan o nos lleven pronto-.                       

Ella empezó a jugar con las puntas de su rubio cabello, estaban pintados de un color azul y algunas partes verdes, ese gesto lo hacía cuando tocaban un tema que le afectaba mucho, y sus hermanos siempre serian lo que más le afectaban.

Muchos pensaban que Charlie por ser La mayor era La que más se preocupaba por ellos pero no era así, ella entendía a su hermana, su manera de evitar el dolor era ignorándolo y en eso quizás de despreocupada de ellos, pero no La culpaba, pero ella a diferencia le gustaba enfrentar las cosas, ella era La madre de esos pequeños - no los quiero ver, a Perseus y Annabeth, cuando vuelvan los pequeños quizás entre -.

La noche por fin había llegado al Olimpo y los dos chicos estaban frente al enorme satélite natural. La luz se reflejaba en el agua.

Los ojos de Giles estaban fijos en éste.- ignorémoslos-propuso. Su voz era más seria. 

El dolor, hacía mucho, se había transformado en un odio frío. El amor que sentía por sus padres era rencor, ira. La encaró.- ignorémoslos a ellos, como nos han estado ignorando a nosotros todos estos años-.

Ambos actuaban por rencor. Aunque él lo ocultase, no podría hacerlo por el resto de su vida.

Ella, al contrario, era más expresiva al demostrarlo. Más explosiva.

Eran el contrario del otro.                       

- ¿de qué serviría? Ellos no saben quiénes somos, no sentirían el dolor que todos nosotros hemos sentidos durante estos años - bufo                       

-Podríamos hacer que se enteren-se estaba dejando guiar por sus sentimientos. No estaba pensando parcialmente. Ninguno de los dos

- podríamos aprovechar y hacerles pagar. Solo tenemos que fingir al volver. Y avisar a los demás-.                       

- podríamos hacerlo, decir quiénes somos, hacer que sufran, que su propia sangre los desprecie como ellos nos han despreciado - sonrió, esa idea Le agradaba                       

Él sonrió ladinamente.

Personalmente, no quisiera ser sus padres

-Lo haremos entonces-susurró, y sonó tan siniestro y oscuro como la noche que se cernía sobre ambos.                        

 - Giles ... - no sabía por qué lo había llamado, había salido de sus labios antes de pensarlo, era extraño                       

Eso fue raro para él. Últimamente solo era "Grace", lo que era doble doloroso al escucharlo venir de ella.

No pudo evitar voltear a mirarla- ¿si?-su voz había cambiado, era dulce. Eso fue asombroso.                       

Su voz cambio a un tono dulce, uno que solo usaba para sus hermanos y amigos muy cercanos, uno que ya no usaba con él - gracias, me hiciste este cumpleaños más.... 
Pasajero-.                       

La forma en que ella lo dijo. La dulzura que le hacía recordar el antes de aquel increíble malentendido.

Si hubiese sido su cumpleaños, ese habría sido el mejor regalo. Aunque durase tan poco.

Él le sonrió en respuesta. Su regalo había quedado en sus maletas, profundamente guardado. Esperando algún día llegar a la rubia.

Ya no podía aguantar mucho más el intentar vomitar toda la verdad.
“solo la alterarás" ¿acaso Victoria estaba leyendo sus pensamientos?

-cuando quieras. Ahora, hay que volver-.                
      
Se sumergió en el agua, era increíble La profundidad que podía tener, floto un poco y suspiro, ella no quería eso, no quería ser dulce con él, quería ser cruel y despiadada, pero no podía y odiaba eso - voy en unos minutos - su voz volvió a sé como antes, fría

De vuelta en la sala

— ¿Buscas Benévolas?

Percy y Grover se estremecieron notablemente.  Todos los encuentros con esas “mujeres" nunca terminaban bien.

Victoria, que no podía evitar mirar a veces al otro lado, rodó los ojos. Simplemente porque no las conocían. Muchas veces eran su única compañía cuando ella quería 
bajar.                       

Leo río mientras miraba a Percy - ¿y tú lo sueltas como si no fuese nada? - ese chico le sorprendía cada vez mas                       

Percy le miró, encogiéndose de hombros y con una sombra de sonrisa- tal vez podía lograr sacarle algo-.                       

- no lo creo, es Grover de quién hablamos, le ibas a sacar algo con o sin las benévolas                       

 La que dijo eso no fue más ni menos que Annabeth                       

- ¡Hey! - soltó Grover - eso no es cierto                       

- sí lo es - rieron todos los que los conocían                       

Percy fue el único que se apiadó un poco de su mejor amigo. Le dio palmaditas en el hombro y una sonrisa sarcástica- no te alteres, hombre cabra-.

Grover casi pega un brinco. —¿Qué… qué quieres decir? Le conté que los había escuchado hablar la noche antes del examen

- ¡NO! - se escucho como un estruendo, pero en realidad fue el grito de los hijos, nietos y el mismo dios de los ladrones - Nunca debes admitir un crimen                       

Al pobre chico pez casi le da un infarto- ¡Pero no me griten!-.

-¡Eres una deshonra!-gimió Skai, como siempre de dramática. Ni siquiera quería volver a verle la cara.                       

- Deshonra a ti, deshonra a tu familia y deshonra para tu vaca - grito su hermana riendo, solo seguía su hermana, en realidad no tenía intención de bromear con los del pasado

Skai se rió ante la forma en que su hermana lo decía. Chocaron los puños en alto. 

Quería bastante a su hermana y más cuando dejaba de lado su timidez y se unía a las bromas.-tú no me deshonras-.                        

- ni tu hermanita- rio mientras veía como un rubio de ojos caleidoscopios entraba a la sala                       

El chico llamó la atención de todos sus amigos. Mas una pelinegra se mordía el labio inferior, esperando que el plan haya funcionado y su mejor amiga entrase por esa puerta.

En el silencio, Zeus bufó.

Porque la chica rubia de ojos verdes venía entrando.                       

La chica rio al ver la cara de Zeus - ¿no esperabas verme rayito? - muchos dirían que 
burlarse del rey de los dioses podía ser peligroso, pero poco le importa a la joven Jackson                       

El señor todo poderoso del cielito intentaba mantener la rabia contenida, y el disgusto también. Las clases de control de ira al parecer no funcionaban-¡solo siéntate, mocosa!-.

Sonrió con burla - si así lo desea el señor- soltó ácida y con sarcasmo antes de tirarse a un sillón

El civilizado y maduro Dios le miró con frialdad y satisfacción, creyendo que había ganado.

Giles estaba de vuelta sentado al lado de Oliver ahora.

Otro rubio no tardó en abrazar a su melliza por los hombros, aliviado de que estuviese bien. Pero no admitiría que era gracias a Giles.

Otra que miraba con rencor a la rubia era cierta latina del pasado. Pero ella sabía esconderlo.

-¡sí!-había susurrado con satisfacción la pelinegra cerebro de la operación traer-a-Daniela, que intentaba no sentirse tan aliviada.

Le tembló un párpado.

—¿Qué oíste? —preguntó. —Oh… no mucho. ¿Qué es la fecha límite del solsticio de verano?

Grover bufo - solo le falto cuando nos saludábamos - lo cual causo una lluvia de risas y un pequeño sonrojo en el pelinegro

—Mira, Percy… —Se estremeció—. Sólo estaba preocupado por ti. Ya sabes, por eso de que alucinas con profesoras de matemáticas diabólicas…

-¿ahora vas a confundir al pobre chico más de lo que ya está, Grover?-el dios de los ladrones le sonrió amplio- ¡choca esos cinco, sátiro!-.

Por mucho que Annabeth intentase ver mal a su querido amigo sátiro, no aguantó una pequeña risa que fastidió el humor de Percy.

¡Al parecer nadie quería apoyarlo!

Daniela bufo - es horrible cuando te hacen eso - y lo era, se lo habían hecho unas cuantas veces y lo odiaba, quizás más que a sus padres                       

Luke le palmeó la cabeza a su melliza, compartiendo el sentimiento. Quizá más que su hermana.                       

Oliver rio, era usualmente él quien le hacia esas bromas a los mellizos Jackson, aunque también después se llevara los golpes, era bastante entretenido

Hestia solo sacudió suavemente la cabeza, y con paciencia siguió leyendo, acostumbrada a las interrupciones.

Atenea medio bufaba desde su trono. Estaba pensando seriamente en entaponarles la boca a todos.                       

Poseidón miraba curioso de su hijo  a los mellizos en los sillones, aunque el sabia que eran sus nietos, era extraño, además del hecho de al parecer sus nietos odiaban a su padre y a él

—Grover…

—Le dije al señor Brunner que a lo mejor tenías demasiado estrés o algo así, porque no existe ninguna señora Dodds, y...

—Grover, como mentiroso no te ganarías la vida

Hermes bajó la mano, desilusionado.-ya no quiero tu puño, sátiro- ¡qué desilusión!

Evan y Skai sacudieron las cabezas. De pequeños habían intentado darles clases al sátiro de cómo mentir. Había sido en vano y una pérdida total de tiempo para travesuras.                       

Dionisio rodo los ojos, lo primero que debía saber un sátiro  era mentir para ocultarle cosas a los semidioses, no sabía por qué él había dejado a ese sátiro seguir luego del incidente con Thalía, pero luego de sus resultados con el joven Jackson todo había ido mejor

Se le pusieron las orejas coloradas.                        

Igual a como las tenía el Grover de La sala                       

Sacó una tarjeta mugrienta del bolsillo de su camisa.

—Mira, toma esto, ¿de acuerdo? Por si me necesitas este verano.

La tarjeta tenía una tipografía mortal para mis ojos disléxicos, pero al final conseguí entender algo parecido a:
Grover Underwood
Guardian
Colina Mestiza
Long Island, Nueva York
(800) 009-0009

-Si se supone que es para mestizos, ¿por qué nos torturan usando ese tipo de letra?-gruñó cierta pelinegra del futuro. Ni siquiera tenía que imaginarlo para que le doliese la cabeza.

Y ni era la única de acuerdo con eso.

El dios de vino solo les sonrió con crueldad.                       

- Dionisio vas a cambiar es letra ¿verdad? - dijo Hestia mirando fijamente a su sobrino

Los futuristas rieron, sabían que Dionisio no se iba a resistir a su tía.                       

La sonrisa se le fue de la cara. Fue tan radical el cambio a sumiso que tuvo, que solo hizo reír más a los del futuro- s-sí, Hestia-.

Victoria no fue la única que sonrió con maliciosa satisfacción.

— ¿Qué es colina mes…?

- NO LO DIGAS EN VOZ ALTA - fue el grito en general, tanto de futuristas como de presentes                       

Percy estuvo por caerse de sillón.

-Ay hijo-.

—¡No lo digas en voz alta! —musitó—. Es mi… dirección estival.

Todo el mundo miró al chico cabra, sin excepción.

-¿En serio?-cuestionó Annabeth sin creérselo.

Alguien le tocó el hombro a Oliver. Al girar se encontró con su mejor amiga- ¿Mmm?-.

-Apostemos-.

Los del futuro estaban pensando en cómo ese trío había salvado el mundo, 3 veces, si la primera vez tenían 12

Menuda decepción. Grover tenía residencia de verano. Nunca me había parado a pensar que su familia podía ser tan rica como las demás de Yancy.

—Vale —contesté alicaído—. Ya sabes, suena como… a invitación a visitar tu mansión.

Asintió.

—O por si me necesitas.

—¿Por qué iba a necesitarte?

Annabeth no se contuvo de darle un coscorrón a su mejor amigo.

- Eso fue cruel Perseus - Dijo Sally regañanando a su hijo - te pido disculpas por el Grover

- No te preocupes Sally - dijo este un poco dolido, pero como no, siempre se consideraba una molestia para su amigo

- ¿Qué? ¡No quise...-las miradas de Sally y Annabeth lo mandaron a callar.

—Lo pregunté con más rudeza de la que pretendía.

- Más te valía Jackson - dijeron todos los que tenían cariño hacia el sátiro, subiendo le un poquito el ánimo

Y bajándole el ánimo al hijo de Poseidón. No le estaba gustando nada la idea de los dioses.

Grover tragó saliva.

—Mira, Percy, la verdad es que yo… bien, digamos que tengo que protegerte.

Lo miré fijamente, atónito. Había pasado todo el año peleándome, manteniendo a los abusones alejados de él.  Había perdido el sueño preocupándome por qué sería de él cuando yo no estuviera. Y allí estaba el muy caradura, comportándose como si fuese mi protector.

 -Perseus, no debiste haber sido tan duro con él-se auto interrumpió la diosa del hogar, molesta por lo que estaba leyendo.                       

Percy estaba recibiendo malas miradas de todas las direcciones , el sólo se hundió en su asiento mientras mascullaba contra los dioses por leer sus pensamientos

—Grover —le dije—, ¿de qué crees que tienes que protegerme exactamente?

 -conociéndote, de muchas cosas, niño pez-bufó Thalia, mirándolo con molestia desde su sillón. Muy normal era que estuviese afilando su lanza.

Más le ponía los nervios de punta a varios romanos.                       

- mira quién habla cara pino - bufo el hijo de Poseidón en respuesta a su prima                       

-Yo sé cuidarme sola, sesos de alga- sabía que el apodo molestaba al chico, si no venía de Annabeth.                       

El chico gruño antes de sonreírle a su prima, su relación siempre seria así,  de amor y odio

Se produjo un súbito y chirriante frenazo y empezó a salir un humo negro y acre del salpicadero. El conductor maldijo a gritos y a duras penas logró detener el Greyhound en el arcén. Bajó presuroso y se puso a aporrear y toquetear el motor, pero al cabo de unos minutos anunció que teníamos que bajar.

Los hijos, nietos y el mismo Hefestos despotricaron - Así no se trata a las maquinas - empezaron a gruñir

Percy se alivió ligeramente. Por fin no se molestaban con él en todo el santo día.

Nos hallábamos en mitad de una carretera normal y corriente: un lugar en el que nadie se fijaría de no sufrir una avería. En nuestro lado de la carretera sólo había arces y los desechos arrojados por los coches.

Los dioses relacionados con la naturaleza gruñeron, no les gustaba como los humanos trataban a la naturaleza - Eso es asqueroso - sorprendido a estos dioses salió Sally a defender la vegetación.

Lizie cabeceó en afirmación, asqueada por la simple idea de imaginar la contaminación que había en ese sitio.                       

Los hermanos Jackson hicieron una mueca antes de Victoria le diera un zape a cada uno - cálmense, no pueden hacer nada ahora, solo debemos esperar para volver y volverán a sus actividades-. Y era cierto, la mayoría de los hijos o nietos de los dioses más apegados a la naturaleza iban 2 veces por semana a limpiar y hablar con la gente para que no dañaran el medio ambiento

Lo que a veces funcionaba y otras veces no. Pero sus fuerzas no menguaban. Y siempre lograban algo, aunque la contaminación seguía ahí.

En el otro lado, cruzando los cuatro carriles de asfalto resplandeciente por el calor de la tarde, un puesto de frutas de los de antes.

La mercancía tenía una pinta fenomenal: cajas de cerezas rojas como la sangre, y manzanas, nueces y albaricoques, jarras de sidra y una bañera con patas de garra llena de hielo. No había clientes, sólo tres ancianas sentadas en mecedoras a la sombra de un arce, tejiendo el par de calcetines más grande que he visto nunca. Me refiero a que tenían el tamaño de jerséis, pero eran claramente calcetines. La de la derecha tejía uno; la de la izquierda, otro. La del medio sostenía una enorme cesta de lana azul eléctrico.

A Quirón se le erizó toda la piel y toqueteó su silla con nerviosismo. Puede que haya pasado hace algunos años, pero él estaba tan metido en la historia que se asustó por el pobre semidiós.

Victoria sonrió con entusiasmo- las moiras-susurró, dando un saltito de emoción en su sillón. Ignorando las miradas extrañadas del otro lado del salón.

- Al fin esto se pone interesante - soltaron Ares y su hija riendo macabramente

Las tres eran ancianas, de rostro pálido y arrugado como fruta seca, pelo argentado recogido con cintas blancas y brazos huesudos que sobresalían de raídas túnicas de algodón. Lo más raro fue que parecían estar mirándome fijamente.                        

Varias respiraciones se cortaron luego de leer esas palabras - Percy, dime que las moiras no hicieron lo que estoy pensando - dijo Annabeth preocupada, su amigo no le había contado nada de eso

Percy optó por la tangente- nunca sé en lo que estás pensando, listilla-.

Annabeth gruño, estaba molesta - Perseus... - lo amenazo                       

-¿Qué? Sigo vivo, ¿no?-y con eso se delató.                       

Le jalo de la oreja fuertemente - si me escondes algo así una vez más.....                      

-¡Ay! ¡Ay! Listilla, creo que tú terminarás matándome- se quejó, como niño pequeño, sin muchos recursos. No iba a aceptar ese trato.              

- Lo hare si me entero que me escondiste una cosa tan grande como esa Jackson - bufo, lo de listilla le había ablandado un poco, solo un poco, no importaba igual lo mataría                       
El chico Jackson miró en busca de ayuda a la diosa del hogar, poniéndole ojitos suplicantes que lograron ablandar a la diosa.

Ella carraspeó y continuó la lectura...

Me volví hacia Grover para comentárselo y vi que había palidecido. Tenía un tic en la nariz. —¿Grover? —le dije—. Oye… —Dime que no te están mirando. No te están mirando, ¿verdad? —Pues sí. Raro, ¿eh? ¿Crees que me irán bien los calcetines?

- Si eres big foot-intentó bromear Leo, pero hasta él de removía ansioso en su sitio.
Annabeth le iba a arrancar la oreja al pelinegro -¡listilla!-.

- Nada de listilla Perseus -  bufo molesta tirándole más la oreja

-¡me quitarás la oreja!-chilló como niño, intentando soltarse y solo haciéndose más daño.

La pelinegra nieta de Hades se inclinó y acercó su rostro a la oreja de la Jackson mayor- se parecerá a Van goh-susurró para que solo Charlie la escuchase.                       

Charlie se estremeció y rio entre dientes - chistosita - la abrazo más fuertemente                       

 Sally se apiado de su hijo y se giro hacia Annabeth - por favor Annie querida, suelta a mi pequeño                       

Annabeth se giro hacia Sally - con todo respeto señora Jackson, Percy nos oculto esta información a todos y este es su castigo por no hablar y guardarse esto para el                       

Sally entendía a que se refería, y no la culpaba por preocuparse, pero dejaría medio sordo a su hijo, así que saco la artillería pesada - Si lo haces dulzura, te daré galletas de chocolate azul - dijo persuadiéndola                       

- Mmm trato hecho - soltó a Percy para recibir las galletas                       

Percy se giro a su madre esperando recibir galletas - para ti no hay jovencito, tampoco me lo dijiste - mientras repartía mas galletas                       

La encantadora mujer repartió galletas a todos los que quisieron. Y, sorpresa para todos, también se dirigió, luego, al lado de los futuros campistas.

Para todos esos chicos, Sally era una mujer encantadoramente magnífica. Sus nietos y todos esos pobres chicos que ahora odiaban a sus padres, aun respetaban a la señora 
Jackson.

Victoria se estiró suavemente, empujándose con el sillón para alejarse un poco de Charlie- quiero galletas, Charlotte-replicó antes de que ella empezase a quejarse. 

Aunque ella no le debía de dar razones de nada a esa rubia idiota.                       

Daniela y Luke casi saltaron cuando Sally paso frente a ellos - nosotros queremos por favor ab... Sally - casi se les salía el abuela frente a ella, pero sin que lo pensaran Sally les sonrío - si nadie nos escucha me pueden decir abuela, las moiras me lo han explicado todo.                       

Ambos mellizos quedaron perplejos pero sonrieron, no podían evitarlo, era su abuela de quien hablábamos

 -Entonces-los rubios se miraron con el ceño fruncido-¡yo primero!- detestaban hablar a la vez. Era estresante- ¡no, yo primero! Agh-.                       

Daniela bufo y empujó a su hermano antes de tomar las galletas                       

Sally miró a ambos chicos con un inusual cariño, que escondía tristeza. Le parecía demasiado doloroso que Percy haya dejado ir a sus hijos, que seguían siendo unos niños a su manera. Se había contenido de reñir a su versión de Percy por eso, aun no era su culpa.

Luego de que los mellizos tuviesen sus galletas, se dirigió a la mayor de sus nietos.                       

Charlie río antes de sacar unas galletas azules, eran sus favoritas - gracias Abu-.                       

La pelinegra agarró un par de las galletas en silencio, haciendo una pequeña inclinación de agradecimiento a la pelinegra mayor. Empezaba a darle hambre                       

Charlie volvió a su posición abrazando a la pelinegra - después debemos hablar-.                       

Y Charlotte le puso los pelos de punta a Victoria. Todo iba muy bien hasta que soltó esa infernal oración.

No es que no quisiese hablar con ella... Es que temía el tema del que iban a hablar.

Su única reacción fue tensarse en los brazos de la rubia y atragantarse al meterse toda una galleta bruscamente.                       

Charlie preocupada te tendió una botella con jugo mientras la enderezaba, ella tenía su reacción, pero Debían hablar, por los menos Charlie no podía seguir ocultando sus sentimientos                       

Se bebió todo el contenido de la botella como si hacía años que no probaba un líquido. 

Cuando acabó no sabía ahora cómo excusar el no darle respuesta. Su instinto le gritaba que corriese lejos y se volviese a crear una muralla al rededor de sus sentimientos. Le hizo caso fue a su conciencia.

Lo que Charlotte no sabía era que ya le había hecho daño antes a Victoria.                       

Charlie mito preocupada a la Di Angelo antes de abrazarla con más fuerza                       

El abrazo solo hizo que se le encogieran el corazón. Quería huir, huir... -¿Charlotte?-.                       

- ¿Si Victoria? - la miró a Los ojos

Tenía que ser fuerte. No iba a mostrarse como una maldita idiota frágil que no era. Le frunció el ceño y se puso en pie-vamos a hablar. Ahora-.

Mientras más rápido, menos dolor. Como quitarse una bandita.                       

Se levantó y miró a sus hermanos mientras asentía y recibía un asentimiento en respuesta - vamos_.                       

 Extrañamente, y para sorpresa de cualquiera, Victoria era la que parecía más ansiosa por hablar. Se llevó a Charlotte a rastras.

Afuera de la sala

Charlotte estaba nerviosa, ansiosa por hablar con la de pelo oscuro, desde que se dio cuenta de sus sentimientos que quería hablar con ella y está escapaba, ahora tenía la oportunidad y no la iba a desaprovechar                       

Ahora solas, Victoria era un manojo explosivo de nervios. Se pasaba las manos frenéticamente por los muslos, jalando del borde del short- habla, Charlotte Jackson-ordenó inflexiva.                       

Charlie no sabía cómo empezar, esto era extraño para ella , pero primero, una curiosidad que hace tiempo tenía - ¿Por qué huyes?                       

Eso la tomó por sorpresa ¿acaso no podía ser directa por una vez en su ridícula vida? Y decirle a Charlotte que le temía a lo que fuese a hablarle, no era ni siquiera su quinta opción.- Charlotte, eso no es de tu incumbencia-.                       

- sí lo es Victoria - gruñó, estaba molesta, molesta de que ella siempre huyera - por qué huyes de mí                       

- Porque puedo. Tengo mis derechos-estaba empezando a soltar cosas sin sentido, solo porque no quería quedarse sin una réplica.                       

Tomo su mano, insegura , temerosa - por favor, necesito saber-.                       

La pelinegra miró la mano como si fuese una atrocidad y desvió el rostro hacia otra cosa. Quería alejarla.- solo... No quería saber qué demonios me ibas a decir. Pero insistes tanto que... ¡Agh! Solo habla de una buena vez, Jackson- con mas brusquedad de la que quería, se soltó.                       


Ese gesto le dolió, mucho, pero decidió mostrarse estoica - Te quiero Victoria Di 
Angelo, no como amiga, ni como hermana, te quiero como pareja - lo había soltado, al fin lo había soltado

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