Percy persiguió a Annabeth hasta los jardines del Olimpo, La chica
estaba sentada bajo un árbol llorando, esa imagen le partía el corazón , su
listilla estaba rota, muy rota, lo cual hacia que si corazón deseara destrozar
a quien le hizo este daño, pero esos eran sus hijo . "Hijos" que rara
palabra para un chico de 15 años. Ni siquiera podía pensarlo sin que le tiemble
todo, pero ahora debía solucionar esto, luego pensaría en eso. Se acercó a su
listilla y se acuclillo frente a ella - Listilla - tomo su mano con una
delicadeza que solo guardaba para ella.
La rubia, que siempre estaba atenta a todo, reaccionó en
fragmentos, lentamente, alzó la mirada, le siguió el rostro. Percy...-Sesos de
algas-gimió, sollozó y se lanzó a sus brazos. Necesitaba a su mejor amigo. Que
fueran a tener hijos, y, estaba implicado, enamorarse el uno del otro, no decía
nada de que él dejara de ser su mejor amigo.
La abrazo con fuerza contra su pecho y acarició su largo cabello
rubio que tanto le gustaba - aquí estoy listilla, yo te cuido - susurro contra
su oído - respira ¿si? - La acomodo de tal forma que quedara sobre sus piernas,
para que pudiera sujetarla con más fuerza .
Estaba de acuerdo con los movimientos de él, se removió hasta que
su hombro estuvo bajo el de su mejor amigo, y su rostro contra su cuello,
encorvada como una niña pequeña, como la Annabeth de siete años que huyó...
Hipó con fuerza- ¡los abandoné, Percy! ¡Hice lo mismo que mi padre!-lo dijo al
fin, y eso dio lugar a más llanto.
- No listilla, no, si de algo estoy seguro es de que no harías
algo así jamás, estoy seguro que será un mal entendido - la abrazo más fuerte,
- eres tan dulce que estoy seguro que jamás harías eso - beso la cima de su
cabeza
-Ambos lo hicimos-susurra como una trastornada una y otra vez. Las
escenas se mesclaban, se sobreponían. Era una historia que no quería repetir
pero sus deseos no se concibieron. Un sollozo bajó y subió por su garganta.
Estaba viviendo su mayor pesadilla.- los abandonamos y ahora nos odian, sesos
de alga ¡nos odian!-.
- no aceptaré eso listilla - coloco sus dos manos en cada mejilla
de ella - no aceptaré que nuestros hijos nos odien, mientras estén aquí haremos
lo posible para saber la verdad, estoy seguro que todo es un mal entendido, ti
no eres capaz de hace algo así, yo lo sé - le medio sonrió - haremos UE nos
digan la verdad
Ese pequeño discurso emocional sirvió de algo, reacomodó el
sentido en su mejor amiga, se le notó en sus enrojecidos e hinchados ojos, en
cómo los sollozos disminuyeron hasta solo temblar ligeramente. La lealtad de Percy... Annabeth empezó a
pensar por fin, sin dejar que las oleadas de dolor la hicieran caer- los
recuperaremos, tienes razón-que Percy disfrutase de eso, no era algo que pasara
todos los días, al igual que el rápido beso que ella puso sobre sus
labios.
Percy quedó sorprendido, anonadado por unos minutos antes de
devolverle el beso, la sujeto con más fuerza de La cintura y la apego más a sí
mismo
Su listilla lo estaba besando y él no sabía cómo sentirse
¿feliz? Si, pero había algo más en su corazón, un poco de amargura estaba ahí
todavía al pensar en Sus futuros hijos , pero lo solucionarían como siempre,
juntos
Algo tenía que hacer, tendrían, en realidad, la situación era de
ambos... Debía ya de dejar de pensar ¡Percy le estaba correspondiendo!
Disfrutó. Le acarició la nuca despacio, lento y con calma.
Acaricio su labio inferior con su lengua, con un silencioso pedido
de dejarlo explorar su boca , sus manos pasaban de su espalda a su cintura y
viceversa
La rubia lo dejó pasar, separando los labios despacio, sintiendo
gustosa cómo la lengua de su mejor amigo rozaba la sensible piel de sus
labios.
La lengua del pelinegro ataco con la firmeza de la batalla la de
su mejor amiga, con un toque tan intimo que jamás pensó que sentiría, cuando se
quedo sin aire se separo lento, sin querer romper ese beso
Sintió una especie de magnetismo, una atracción, podía llamarlo,
que la hacía querer más de los labios y lengua de su sesos de algas.
Ambos querían más, pero el oxígeno había reclamado la atención de
ambos y no podían hacer nada al respecto.
La rubia se reclinó hacia atrás, sin dejar su nuca.
La atrajo más hacia sí , no quería que se separara de él - ¿a
dónde crees que vas listilla? - susurro mientras unía sus frentes
Quería besarla de nuevo y no dejaría ir, pero no estaba bajo del
agua, necesitaba el jodido oxígeno
Oh sí, ¿debo mencionar que al cerebro de algas no se le ocurrió la
idea de meterse junto a ella bajo el agua más cercana? Creo que no hace falta
si acabo de mencionarlo.
Annie por fin se percató de dónde estaba sentada, y que los labios
de Percy eran apetecibles. Se relamió los labios sin darse cuenta- ¿crees que
huyo de ti, sesos de algas?-.
Al ver este movimiento Percy la acercó más a él y sonrió de lado,
deseaba besar de nuevo esos sonrosados labios - estás huyendo listilla -
aseguró el chico mientras sus manos seguían en su cintura
-No huyo de ti-repuso, haciendo hincapié en las dos últimas
palabras- sesos de alga-.
- ¿Te he dicho como adoro cuando dices esas palabras? - susurro
mientras una mano viajaba a su mejilla y su dedo acariciaba su labio
Esta vez fue consciente de la electricidad, la sensación de
sedante que luego venía detrás de sus caricias tan íntimas. No quería que esa
clase de toques se detuvieran, se acabaran- nunca me lo habías dicho-.
- que idiota de mi parte - dijo acercándose más a Ella hasta que
sus labios se rozasen en casa palabra - me encanta, en especial cuando lo dices
tú, sólo tu voz hace que suene especial-.
Una suave risa brotó de sus labios justo antes de hacer que sus
labios encajasen sin comenzar el beso- ay, sesos de algas-susurró y ahora sí lo
besó.
Sonrió en el beso y volvió esa batalla entre sus lenguas, a ver
cuál de los dos tenía el control en este beso, por ahora ella iba ganando, pero
eso no se quedaría así, la abrazo con las fuerza y sus manos volvieron a ese
baile entre su espalda, cintura y caderas
La estaba desconcertando, pero ella podía jugar mejor esas cartas.
Un nuevo juego se puso a hacer, el que se llamaba "qué puntos vuelven loco
al sesos de alga" o algo así.
Comenzó con pequeñas caricias tras su oreja y luego bajando por su
cuello.
El quedo perplejo al sentir esas caricias, por un momento todo su
cuerpo quedó quieto, hasta que se relajo, si, eso se sentía muy bien, muy, muy
bien, entendió lo que hacía, así que el acaricia de manera más lenta sus
caderas, esperando causar una reacción de su parte.
Por toodos los dioses, a Annabeth estuvo a punto de parársele el
corazón ante la sensación de sus caricias, era como un dulce fuego que dejaba
sus marcas en su piel a pesar de la ropa que los separaba. Aspiró el labio
inferior de Percy y lo succionó despacio.
Las manos de ella estaban masajeando y apretando sus hombros.
Percy se separó un poco de sus labios, lo suficiente para que aún
se rozaran en el mínimo movimiento - Listilla - susurro antes de volver a
besarla , esto le encantaba, si señor y podría estar ahí todo el día
Y lo estuvieron, hasta que los labios estuvieron entumecidos, y
las manos de Annabeth ya estaban tocando la piel de su espalda, la tensa piel
de su musculatura.
Se separó y la miró a los ojos - Listilla.... ¿recuerdas el verano
pasado? , Cuando encontramos a Nico y Te secuestraron -.
¿Olvidarlo? Su impulso fue tocar su mechón gris, y mirar el de
Percy- sí ¿qué quieres decirme?-era difícil no pensar en esas horas, en lo
ingenua que había sido.
- ¿recuerdas cuando llegamos al Olimpo? ¿Y Artemisa dijo que había
escogido a su nueva teniente? - estaba nervioso, iba a confesar algo que el aún
no comprendía del todo
-Sí-susurró. Se estaba haciendo el escenario en su cabeza, lúcido
como si solo hubiera pasado unas semanas atrás.
- antes de eso, yo había encontró un folleto de las cazadoras en
tu mochila - tomo su mano y las entrelazo - sentí tanto miedo de perderte
cuando Artemisa dijo eso, pensé que te irías con ellas y me dejarías -.
Bien, el chico había revisado su mochila, pero sonrió al escuchar
el resto. Entonces Percy estaba atraído por ella desde hace un año, o más.
Sonrió un poco más y lo miró a los ojos- solo había sido por curiosidad, Sesos
de alga-.
Alzó sus manos aún unidas y besa la de ella - no importa eso, ahí
me di cuenta te necesito listilla, y mucho y que no deseo perderte por nada en
el mundo - susurro mirándola a los ojos
Nunca creyó necesario preguntarse si él mentía, porque a veces
solo hay que dejar responder al corazón, un ejemplo: ese momento. Y lo besó, en
la mejilla y luego en la otra-entonces no me pierdas, yo no me iré, sesos de
algas- y lo besó en los labios.
- ¿me lo prometes? - susurro cuando se separaron, sin abrir los
ojos y con una sonrisita de tonto en la cara
Ella se abrió los ojos y le encantó lo que vio. Se lo provocaba
ella ¿cierto? Dio un beso a esa tonta y encantadora sonrisa- te lo prometo,
sesos de alga-.
Sonrió y la abrazo - no dejaré que nada jamás te pase, esa es mi
promesa - susurro
-Nos protegeremos el uno al otro-le sonrió, mirando el costado de
su rostro, le besó en la sien- como el mejor equipo-.
Siempre listilla - sonrió antes de darle un pequeño beso - y
aunque adoraría quedarme aquí contigo, debemos ver a nuestros hijos.... Eso
sonó raro - se rio de si mismo
Ella compartió su risa y tomó la iniciativa de volver. Si era por
Percy, se quedarían ahí un rato más- lo es. Pero es la verdad. Aunque tenemos
que resolver eso de su odio-tragó con dificultad esas palabras.
- lo resolveremos juntos - sonrió y se levantaron para volver
Mientras ellos tenían su sesión de besos, dentro del templo
estaban terminando de cerrar el bonito precipicio que Victoria había decidido
hacer.
Solo que la pelinegra no ayudaba, estaba ocupada mimando a su
novia en uno de los sillones.
Giles aún no soltaba a Daniela, la cual quería destripar a su
mejor amiga por hacerle daño a su hermana - SUELTAME GILES GRACE - fue uno de
los gritos más fuertes, el cual se escuchó hasta donde estaban los des
besuqueadores.
Percy frunció el ceño al escuchar su grito - ¿qué le hace ese
chico a mí hija? - Sip, de ahí Había salido el lado sobre protector de
Charlotte
Annabeth solo se encogió de hombros, observando todo el lugar. Y
entonces descubrió que Charlotte no estaba en buenas condiciones físicas- sesos
de alga-susurró preocupada, volvió a llamarlo al darse cuenta que no la
escuchó. En silencio, señaló a la que era su hija mayor.
A Giles los tímpanos estuvieron a punto de rompérsele, y sus
brazos flaquearon, un grave error, aunque solo fueron unos segundos.
La vida de Victoria estaba pendiendo de un hilo, aunque ella
estuviera distraída con su novia, no estaba al tanto de que su mejor amiga pensaba
en destriparla y hacerle otras cosas peores.
Daniela al sentir que su agarre disminuía salto hacia su hermana y
la novia de esta, tomo a la pelinegra de la camisa hasta ponerla contra una
pared - tu heriste a mi hermana - siseo antes de empezar a jalar su cabello
hasta tirarla al piso - te lo advertí - empezó a golpearla
Percy quedo sorprendido, no esperaba una reacción tan violenta de
su hija hacia la novia de su otra hija, se acerco a deberlas , pero no lo logro
porque sintió un tirón en su camiseta
A la pelinegra la tomó desprevenida, mas no le sorprendió que su
mejor amiga por fin quisiera golpearla. Y la dejó hacerlo, porque era su culpa
que Charlotte hubiera salido herida, estaba consciente de ello. Victoria se lo
merecía. Se estremeció ligeramente al ser golpeada en el hombro, pero contuvo el
gemido de dolor como solía hacer normalmente.
La muy idiota simplemente podía hacerse desaparecer, pero estaba
muy agarrada a la idea de que se merecía los golpes, y más.
-Déjala-susurró con la voz cortante, apretando su agarre- se lo
tiene bien ganado-.
- Dañaste a mi hermana - la siguió golpeando en la cara y el
abdomen , ella era la culpable de que su hermanita estaba herida y tomando
ambrosia en este momento, era su culpa que Charlie casi cayera al vacio, era la
culpa de esa estúpida pelinegra que su hermana casi se matara, la mataría a
ella , de su cintura saco una navaja y la alzo, lista para clavarla en su pecho
Charlie estaba gritando para que Dany parara, no, no podía dañar a
la mujer que mas amaba - ¡Daniela detente! Por favor - empezó a llorar, pero no
se podía levantar a detenerla y nadie lo hacia
Percy miro con sorpresa a su hijo - ¿cómo dices eso? ¡La matara! -
intento volver a ir donde ellas pero Luke lo mantenía con más fuerza – suéltame
Bien, el instinto suicida de la chica no llegaba tan lejos. La
miró a los ojos y transformó su materia en sombras. Lo último que escuchó fue a
su novia gritar y luego ya estaba en otro lado.
Luke empujó al pelinegro al soltarlo y apretó los puños,
intentando no gritar de ira.
Giles sostuvo la muñeca de su novia, justo segundos después de que
su amiga desapareciera. Él no estaba nada feliz.
- ¿donde está la maldita cobarde? - susurro Daniela, en su mirada
había un brillo asesino que solo se veían en ocasiones contadas , como esta
El agarre en la muñeca de Daniela se apretó- suelta la daga ¿de
verdad quieres matar a tu mejor amiga?-.
Giro la cabeza para mirar a su novio - daño a mi hermana - siseo
cual serpiente , la mataría, si, solo por tocarle un pelo a su hermana
-Sabes que no fue su intención-Charlotte era su mejor amiga, pero
Victoria había sido de las pocas personas que le apoyó cuando Dani no quería
hablarle. Señaló con la barbilla a su mejor amiga- mira a Charlie ¿quién la
está hiriendo más, amor? ¿Tú o Tori?-.
Miro a su hermana, la cual la miraba con lagrimas en su rostro
negando, la estaba dañando, ella la estaba dañando - yo - susurro antes de
soltar la daga de un golpe , no mataría a Tori, dioses santísimos, esto se
estaba saliendo de control, no podía haber estado a punto de matar a su mejor
amiga a sangre fría, pero lo iba a hacer
Ella no era la única que entró en razón, Luke también se veía
bastante descompuesto, como si fuera a vomitar
¿¡Qué diablos había pasado?!
Giles, en lo que la daga cayó al suelo, abrazó a su novia, besó su
coronilla y largó un suspiro de alivio- hay que ir a buscarla-.
Pero Nico D'Angelo se le había adelantado en acciones.
Aunque nadie sabía a dónde había ido a parar la muchacha. Ni
tampoco si seguía respirando o no (lo sabía su abuelo, a medias). En el estado
en que estaba, los viajes sombra no le hacían mucho bien. Pero no era algo que
quisieran plantearse ninguno de ahí.
Daniela solo se soltó de Giles y corrió donde su hermana, La
abrazo y le pidió perdón y ambas maldijeron a lo que causó esto, esa maldita
profecía, La maldita profecía que colgaba sobre La cabeza de la menor -
perdóname Charlie -.
Charlotte solo La abrazo y ambas se quedaron ahí, esperando el
regreso de La Di Angelo, Ella se merecía una disculpa , una muy grande
Luke se unió al abrazo, abrazo los hombros de sus hermanas-
háganme un espacio-refunfuñó.
- esto es un abrazo de chicas Luke - dijo Charlotte mientras lo
apartaba en broma
Él no se lo tomó como algo serio, más bien se volvió a intentar
tumbar sobre ambas- ¡no! Ahora es un abrazo de hermanos. Y punto-.
Ambas chicas rieron y lo abrazaron, antes de que Dany hiciera una
pregunta que dejó a todos serios - ¿por qué siempre nosotros? -.
Solo pudieron abrazarse con más fuerza, porque en verdad no
entendían por qué, ¿qué era lo que tenían las moiras con ellos? Que no los
dejaban respirar.
Ah, la que no podía respirar muy bien era la novia de la mayor de
los tres hermanos. Si Dani hubiera clavado la daga, en la posición que la
tenía, le habría perforado un pulmón. Y estaría escupiendo sangre como en ese
preciso momento, ensuciando la fachada del alto edificio. Pobre el que le
tocase limpiar eso. Sus manos se aferraban a su abdomen y volvió a caer de
espaldas en la acera.
No había mucha gente. Y ahí arriba, bieen arriba, estaba su amada
novia. Eso la hizo sonreír con sus labios de color carmesí, que se
transparentaban.
Todo ella era semitransparente, como el espectro de alguien,
titilando cual estrella que amenaza con apagarse.
El cuidador del ascensor de los dioses vio a La joven tirada en el
suelo y , al darse cuenta que básicamente de estaba desvaneciendo , pensó que
tenía que ver con Haces, y como Hades estaba arriba con los demás dioses, llamo
al piso 600, informando de La aparición de La chica.
Nico D' Angelo apareció en el lobbie justo luego que el cuidador
dijera La frase "La chica se desvanece" , aunque fue un puro acto
reflejo, no es como si estuviera preocupado por ella, claro que... Si, ¿a quién
intentaba engalar? Era su hija por el amor de Dios, pero ya que, tomo a la
chica entre sus brazos, ser hijo de quién era tenía sus ventajas, y La llevo al
piso 600, donde había 3 preocupados jóvenes esperando a La hija y su padre.
Titilaba, lo hacía despacio, a veces solo era una parte de su
rostro, y otras veces eran sus manos. Estaba a penas conciente, su cabello era
una cortina azabache que estaba estática. Era como una imagen a la que le bajan
la intensidad de los colores, casi llegando a gris. Su mente estaba en su
novia, donde su cuerpo también quería estar, al parecer. Ella no quería morir a
la edad de su tía. Fue un pensamiento fugaz y sin mucho sentido.
De sus labios, salieron débiles murmullos que en seguida se
apagaron.
En el piso 600, Isabella se aproximó a los tres hermanos Jackson,
ella había escuchado parte de la llamada que le llegó al dios de los cielos. Y
tenía que decirle a Charlotte, aunque no estuviera segura de si era bueno o
malo para ella- C-Charlie... Oye-la última vez que se habían encontrado así de
cerca, la rubia la fulminaba con una mirada repleta de celos.
Nico llevaba a su hija lo más rápido que podía, el conocía esa
sensación de estar desapareciendo y no le agradaba nada que su Victoria lo
sintiera, además del hecho que ella se pareciera físicamente a Bianca no
ayudaba en nada a la imagen que tenía en frente, para nada
En el piso 600, Isabella se aproximó a los tres hermanos Jackson,
ella había escuchado parte de la llamada que le llegó al dios de los cielos. Y
tenía que decirle a Charlotte, aunque no estuviera segura de si era bueno o
malo para ella- C-Charlie... Oye-la última vez que se habían encontrado así de
cerca, la rubia la fulminaba con una mirada repleta de celos.
Charlotte miro de mala manera a La castaña, ella había cometido el
error de estar demasiado cerca de su pequeña en los últimos días - ¿que
quieres? - escupió cortante
Daniela regalo a Charlotte - Charlotte así no te criaron - susurro
- se amable, a ella no le interesa románticamente victoria - .
Iss les dio una sonrisa ladina, que hacía recordar quién era su
padre- ser su amiga no significa que me guste, Charlie-su voz tembló, y ella se
tragó esa inseguridad, vale, Charlotte le daba miedo, ya la había visto actuar
por celos y era todo menos lindo- ¿qué quiero? Es que Tori se está
desvaneciendo. Al menos eso escuché que le dijo el cuidador a Zeus-dio un paso
atrás, por si le daban ganas de golpearla.
A Nico no le faltaba mucho para llegar al templo.
La primera vez que Tori se desvaneció, tuvo miedo cuando tardó en
ver de nuevo su mano.
- Mierda - susurro Charlotte antes de levantarse - tengo que ir
por ella - empezó a caminar a las puertas cuando choco contra el padre de su
chica - Tori – susurro
La pelinegra podía oírla a lo lejos. Quiso moverse más rápido, pero su cabeza giró
demasiado despacio, y sus ojos tardaron el doble de lo normal en enfocarse, en
tener la imagen algo clara de su Lottie. Quería hablarle, decirle algo. Si la
iban a traer a que Daniela la matara de una vez, al menos tendrían que sacar a
su Lottie de ahí.
Luke sostuvo a su hermana por bajo los hombros cuando sus piernas
flaqueaban- oh no-susurró. Sentía culpa, la ira había provocado que animase a
su hermana a dañar a la pelinegra, aunque la apreciase sinceramente.
Les acompañó en la pequeña ronda la hija de la Rue, Elena,
Isabella, Giles y Galia, la primera y la última empujándose con torpeza para
ver.
-Tenemos que hacer algo pronto-ordenó la nieta de Ares.
Nico se giró hacia Reyna, ella lo había ayudado cuando el estaba
en una posición similar - ¿no puedes hacer nada por ella? Por favor - su voz se
rompió un poco, más bien dicho se rompió, no quería que su hija muriera
- Puedo - contesto Reyna mientras se levantaba, pero una idea
cruzó su mente , una sonrisa maquiavélica se posó en su cara - si me dicen
quien adoptó a mi hijo y su nombre
Nico miró instintivamente a Daniela, Ella era quien había hablado
del tema, ahora que lo solucionase - hazlo -.
Daniela parpadeo, ¿la abandonica también era una manipuladora? Por
qué no le sorprendía - lo adopto Percy y Annabeth - dijo sorprendiendo a Ambos
Semidioses - su nombre es Tyson, tiene 10 años-
Annabeth apretó la mano de Percy con sus dedos, muy fuertemente
¿también habían abandonado a ese pequeño niño?
-Bien. Ahí tienes tu respuesta, ahora ayuda-Silena no estaba para
esa estúpida a la que le quería partir la cara y esa sonrisa que cargaba.
Reyna se acercó a La chica y tomo su mano, le dio sus energías y
sintió su dolor, cayó al suelo en cuanto terminó , aunque a nadie le importo,
todos miraban como victoria retomaba su forma física.
Nico dejo en el suelo a su hija y La abrazo - tienes prohibido
viajar EB las sombras - . Y dejó que
Charlotte La abrazara
-¿quién eres para prohibirme eso?-cuestionó pero su molestia se
vio cortada al ser abrazada por su rubia- ¡Charlie!-se abrazó con fuerza a
ella, y enterró su rostro en su cuello. Olía como a la cosa más dulce del
mundo, con razón no le gustaba lo dulce si solita se empalagaba. Pero para Tori
era un alivio volver a sentirle, tocarla, besarla...
La besó, por cierto. En los labios.
Charlotte le regreso el beso sonriente , tenía a su pequeña entre
sus brazos, nada La podría hacer más feliz
Afrodita, aunque casi chillando, llamo La atención - creo que
hemos perdido mucho tiempo mis amores, debemos continuar La lectura
Daniela se levantó y se limpio el sudor de las manos en el
pantalón - espere muy lady, primero debo hacer algo - se dirigió donde su mejor
amiga - perdón Tori, perdí el control, jamás en mis 5 sentidos te hubiera
matado
La pelinegra la miró, y con calma se puso de pie. De seguro le iba
a dar un abrazo como persona normal. Pero ella no era normal, así que lo que
hizo fue golpear su hombro-me tenía merecido los golpes-y ahora sí la abrazó,
con fuerza. Ambas lo necesitaban.
Daniela la abrazo y sonrió - te quiero amiga - susurro antes de
dirigir su mirada a Afrodita - ahora sí lady Afrodita
La Diosa no dejaba de sonreír, lo que la hacía ver un tanto
psicópata y hasta incomodó a Piper y a otros semidioses. Afrodita tenía ganas
de chillar de alegría, pero se supo comportar... Un tanto escalofriante pero
supo hacerlo-bueno, seguiré al fin-.
Nico, de vuelta en su sillón, se percató de algo ¿dónde diablos
estaba el rayito de sol? Tardó un poco en encontrarlo, porque no se había
planteado la idea de que lo encontraría en el suelo, tumbado, y de seguro
desmayado. Con un suspiro cansado, se acercó a él.
Will seguía medio inconsciente, no se podía mover, pero sus
sentidos ya estaban alerta, y sintió el olor a muerte enseguida, intento no
sonreír y se hizo como que estaba inconsciente , quería era que hacia el chico
muerte
D'Angelo se agachó a su lado. Por él también estaba preocupado, al
admitirlo perdió algo de su orgullo y quizo darse la vuelta y hacer como si no
se hubiera acordado de Will, hacer como si no le importaban esos... Esos
radiantes cabellos rubios, esa piel bronceada, esa sonrisa tan... ¿¡Qué
diablos?! Sacudió la cabeza. Bruscamente le movió el brazo a Will- vamos,
Solace, despierta-.
Apenas se removió, el golpe le había dolido, si, pero quería que
le despertara de otra manera, más.... Cariñosa, aunque quizás eso no pasara,
pero lo quería intentar
La segunda vez, fue menos brusco-Will, por favor-empezó a susurrar,
inclinándose sobre él. Respiraba por la boca. Will también lo hacía, sus labios
entreabiertos... Llamándole ¿podía aprovecharse de eso?
Un diablillo le gritó que lo hiciera y él no tenía un angelito
para contrarrestarlo.
Con todo sigilo, se inclinó más y le besó en la mejilla- Will,
despierta-.
Will no pudo evitar el sonrojo que se instaló en Sus mejillas,
pero abrió los ojos y susurro - hola D' Angelo - mirando esos castaños posos
tan cálidos que eran sus ojos
-Hola, Solace-lo bueno de ser como era, era el hecho de que
lograba arreglar y contener cualquier signo de tartamudeo, aunque, como en ese
momento, los nervios estuvieran a flor de piel.- párate, vamos-.
- Creo que dormiré aquí - rio Solance mientras pasaba sus brazos
tras su nuca - estoy cómodo
El menor solo rodó los ojos y se sentó, de costado a él. Lo
acompañaría, solo porque estaba demasiado cansado ¡solo por eso!